En 2009 Ignacio Martínez de Pisón seleccionó y reunió en un inolvidable volumen (Partes de guerra, RBA) un grupo de relatos alrededor de la guerra civil a los que, unidos como un todo, podríamos considerar como la gran novela colectiva sobre la contienda. Allí, rodeada de textos de autores como Ramón J. Sender, Arturo Barea, Max Aub, Ignacio Aldecoa o Ramiro Pinilla, aparece La gesta de los caballistas, una magnífica narración de Manuel Chaves Nogales, periodista sevillano, director del oficialista Ahora en el momento del inicio de la contienda.
Así fue como supe de Chaves Nogales. A partir de ahí, como a muchos de sus otros lectores no es solo la calidad literaria lo que nos interesa: su ideario (algo matizado ya actualmente tras una excesiva idealización inicial), su marcha al exilio y la relación entablada con intelectuales europeos de primer orden, su muerte en Londres y posterior desaparición del canon oficial son elementos novelescos a la misma altura e interés que los de muchos de los protagonistas de sus crónicas y libros.
Ese olvido, por suerte, ha devenido en la última década en justo reconocimiento; para ello, resultó básica la labor investigadora de la profesora Isabel Cintas, condensada en un archivo documental extraordinario sobre la vida y obra del escritor; tras ella, la inclusión de Chaves Nogales como representante de la denominada Tercera España en el ya clásico Las armas y las letras de Andrés Trapiello y la labor de dos sellos editoriales, independientes e imprescindibles, Libros del Asteroide y Editorial Renacimiento han colocado a Chaves Nogales en el lugar que se merece uno autores más lúcidos e interesantes del panorama literario español de la primera mitad del siglo XX.
Para quien no lo conozca y pretenda encontrar una indicación de por dónde empezar a conocer su obra, sin ánimo clasificatorio alguno, dejamos a continuación unas breves pinceladas sobre algunas de sus obras más destacadas.

Juan Belmonte, matador de toros. Escrita en 1935, a modo de falsa autobiografía, Chaves Nogales alcanzó su cumbre literaria con un libro en el que humaniza la figura del Pasmo de Triana, componiendo una narración elegante y concisa, recomendable para cualquier lector, guste o no de la tauromaquia.
Juan Belmonte (foto Antoni Esplugas, Archivo Nacional de Cataluña)

A sangre y fuego: héroes, bestias y mártires de España. La obra más conocida de Chaves Nogales, aquella cuyo prólogo le sirvió para identificarse ((«pequeñoburgués liberal…», «….antifascista y antirevolucionario«) y a Trapiello para hacerlo estandarte de la Tercera España son nueve formidables cuentos alrededor de la guerra civil publicados en diferentes periódicos sudamericanos y editados en 1937 en Chile. Siendo ficción, nadie ha reflejado como Chaves Nogales la atrocidad de una guerra fraticida.
Frente de Asturias (fotografía de David Seymour, 1937, Biblioteca Nacional de España)

Tres periodistas en la revolución de Asturias. El Chaves Nogales periodista de postín, como corresponsal de Ahora en la revolución de los mineros de Asturias en 1934, firma una crónica de los acontecimientos que no desmerece para nada a las que podrían haber escrito Gay Talese o el propio Capote. Leerla sirve para reforzar su figura como narrador eficaz y objetivo de la sinrazón.
Portada de la edición de Libros del Asteroide, 2011

El maestro Juan Martínez que estaba allí. Las andanzas de una pareja de bailaores flamencos en la Rusia revolucionaria de 1917, narradas por ellos mismos a Chaves Nogales en el exilio parisino, sirvieron a este para lograr una novela divertida, crítica y comprometida por igual, ilustrativa de la vida en una zona de Europa a la que dedicó hasta tres libros más.
S.M.Karpov, Respublika Sovetov (NY Public Library)

Crónicas de la guerra civil. Los artículos de este volumen reunidos por la profesora Cintas a partir de los publicados en diferentes medios de todo el mundo entre agosto de 1936 y septiembre de 1939 muestran ya a un Chaves Nogales escéptico ante la imposibilidad de que la contienda llegue a una solución que no condene a España a la oscuridad.
Portada de la edición de Editorial Renacimiento, 2015

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