el Gaviero

un blog personal de José María Cumbraos

Vigilancias culturales (noviembre 2022): series otoñales e irregulares

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Dedicamos las siguientes líneas a analizar sucintamente tres series estrenadas recientemente en nuestras plataformas, irregulares y llenas de altibajos, variables como el otoño.

En The old man (Disney+), la más ambiciosa de las tres, también la más decepcionante, dos ex-agentes de la CIA ven como los fantasmas del pasado llegan a otro otoño, el de la tranquilidad de su jubilación, reapareciendo en forma de amenaza física y sobre todo de dilema moral.

Esas amenazas, originadas en la antigua presencia de ambos en la invasión rusa de Afganistán, marcan lo mejor de la serie: un inicio fulgurante con escenas de acción primorosamente rodadas – aunque en algunas de ellas ya nos choque ver al personaje interpretado por Jeff Bridges , desememoriado al principio, saber manejarse con una agilidad que sorprende y que por momentos recuerda a un James Bond primigenio, conductor de fuerabordas de madera y solvente boxeador- y algunos flashbacks que sirven para colocar al espectador delante de una trama que a partir de ahí transitará caminos bien diferentes.

Quedará este furor inicial completamente apartado por la exploración de los dramas familiares nacidos de lo sucedido en la montaña afgana y cuyas heridas no solo no han cicatrizado sino que se reabren ahora estallando en las manos de diferentes personajes que van incorporándose a la trama hasta llegar a un final que quedará abierto, algo que no creemos necesario salvo por cuestiones puramente económicas.

Menos decepcionante es El secreto de la familia Greco (Netflix), producción mexicana, remake de otra anterior argentina. Lo es porque sabe mantener una línea, no pega bandazos ni se va por los cerros del DF.

Más que los detalles de una narración truculenta, destacan aquí el enfásis en el análisis de la degradación moral de un padre de familia, policía apartado del cuerpo forzosamente por un accidente y que arrastra a sus hijos a una carrera criminal basada en el secuestro, la extorsión y el asesinato, con el único fin de mantener artificiosamente su status quo y su mundo burgués, de clases de tenis y clubs de hípica, en el que además hay un tufo machists y cerril que la serie refleja con rigor.

Apoyada en una selección musical acertada y un trabajo de ambientación más que notable, podemos obviar la serie maneje la ironía en exceso y abuse en demasia de la caricaturización de los personajes más violentos.

No hay sangre ni truculancia en la producción israelí La lección (Filmin), pero sí mucho dolor, un drama social que, dejando a un lado las conocidos condicionantes propios(la militarización, el enemigo a las puertas…) podría trasladarse a cualquier páis de nuestro entorno, al nuestro por supuesto.

El objetivo es que el espectador no quede de brazos cruzados y no lo podrá hacer, básicamente por que conoce lo que se se cuenta en la serie, todo le resultará actual e incluso familiar: la desautorización al profesorado, especialmente al que propone la confrontación ideológica y la innovación, el efecto de las redes sociales en los adolescentes, la xenofobia, la manipulación política y las fake news, el poder de la televisión…

Se antepone colocar al espectador frente a un espejo e interrogarlo. Por mucho que el metraje parezca excesivo y algun arquetipo demasiado forzado, los personajes, de multiples aristas y asfixiados por el entorno, se verán siempre incapaces de soltar su lastre. Nada es aquí ni blanco ni negro, la gama de gris es tan amplia como compleja la solución a esos problemas, todos tan cercanos.

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